TANTRICO Y TAOISTA (2)
Chinos, japoneses, árabes e hindúes han hecho un arte del encuentro sexual, con diferencias de objetivos, especialmente entre el sexo taoísta y los otros.
La forma mas difundida del arte del sexo, es el kamasutra, algo asi como la biblia del sexo tántrico.
Si bien los historiadores aceptan el año 600 aC (aproximadamente), como inicio del taoísmo, este fue sólo el año en que Lao Tze, bibliotecario de la corte, recopila fragmentos e ideas del WenTzu, un tradicional libro taoísta sin fecha cierta, en un escrito de 82 epigramas que conocemos como Tao Te King, convertido en el referente máximo del taoísmo.
Lo cierto es que el taoísmo es una actividad chamánica con unos 7000 años de antigüedad, según lo documentado, que abarcaba diferentes prácticas físicas, espirituales e intelectuales. Entre ellas, la medicina tradicional china, las prácticas marciales, la alimentación, el Feng Shui, el I Ching y la sexualidad, entre otras. Todas con un denominador común: la salud psicofísica de quienes las practican.
Así, a simple vista, el taoísmo es la práctica espiritual mas egoísta y egocéntrica que existe sobre la tierra.
Dice Osho al respecto:
Tu puedes ser taoísta si te limitas a vivir tu vida de manera auténtica y espontánea; si tienes el coraje de adentrarte por ti mismo, como individuo, en lo desconocido, y si – sin apoyarte en nadie ni siguiendo a nadie-, penetras simplemente en la noche oscura sin saber si llegarás a alguna parte….
… El cristianismo, hinduismo y el mahometismo son autopistas; en ellas no tienes necesidad de arriesgar nada, solo tienes que limitarte a seguir a la multitud. Con el Tao tienes que ir solo, tienes que estar solo. El Tao respeta al individuo, no a la sociedad. El Tao respeta a lo único, no a la masa. El Tao respeta la libertad, no la conformidad. El Tao no tiene tradición. El Tao es rebelión y, de hecho, es la mayor rebelión posible.
Tanto es así que antiguamente se decía que “un taoísta sólo le sirve a si mismo”.
Lejos de la broma, el taoísmo es ciertamente una práctica personal, pero de enorme consideración y beneficio hacia los otros.
Es recién en los inicios de nuestra era que las prácticas taoístas se sistematizan gracias al aporte de un monje hindú que adiestra a los antiguos monjes chinos en las prácticas de ejercicios para mejorar la salud.
Mas recientemente, la aparición de nuevas escuelas de tai chi chuan y chi kung, popularizan las prácticas taoístas para la salud, sobre la base filosófica de las enseñanzas de Lao Tze.
De hecho, las cuatro leyes del Tai Chi, son producto del espíritu taoísta y se aplican perfectamente a la vida taoísta en todos sus aspectos.
1. Lo Blando vence a lo Duro.
2. La Calma vence a la Excitación
3. Lo Lento vence a lo Rápido
4. Lo Simple vence a lo Complejo
El objetivo mismo del taoísmo, a diferencia de otras corrientes, no es la religiosidad, sino la salud y la unión del cuerpo y del alma con el mundo que nos rodea. Todas y cada una de sus prácticas apuntan a alcanzar lo que fuera desde siempre la gran preocupación taoísta: la longevidad. Pero no una longevidad tal como la concibe hoy occidente, a cualquier costo y en cualquier estado, sino una larga vida plena, donde la muerte los encontrara en pleno dominio de sus facultades sicofísicas.
Conocedores del Qi, la energía que anima y nutre todas las cosas, los antiguos taoístas relacionaron todo con esta fuerza vital, incluyendo el sexo.
Hasta la próxima...